domingo, 1 de junio de 2014

Oesterheld en Shapo (La Plata) junto a Cientificos del Palo - CRONICA de parte del Compañero Juanme Blaiotta

Compartimos la cronica del show que realizo el compañero Juanme Blaiotta de la presentacion de Oesterheld en Shapo, como invitados de la banda Cientificos del Palo.

“Si son de Chivilcoy deben ser buenos” dijo el taxista que nos acercó hasta Shapó, justo antes de bajarnos y de habernos contado cuántos colegas de su parada vienen de la misma ciudad. Es un viernes bastante frío, clima que este año aún no nos tiene acostumbrados. Ahí estábamos, en la puerta del lugar que en pocas horas se llenaría para ver a Científicos del Palo, esa banda que revolucionó la música nacional con su disco “La Histeria Argentina”, primer trabajo conceptual sobre la historia de nuestro país con un revisionismo bastante particular. Pero antes, toca Oesterheld.
Nicolás se queda con los teclados afuera, mirando ansiosamente para ambos lados de la calle y esperando la llegada de sus compañeros para probar sonido juntos. No falta mucho para el show y la expectativa crece. Ya son las 19 y en minutos arranca la música. Mientras esperamos fuera, se hace presente Popete, bajista de Científicos, que pregunta: “¿Oesterheld o Solene?”. “Oesterheld, maestro” se apresura a decir Nico, mientras que yo simplemente me defino como “un apoyo moral de la banda”. Popete agradece y se va a comprar un tostado al lado. “Lo que es estar descompuesto, me tomaría una birra” dice entre risas y vuelve a subir, invitándonos a seguirlo. Llegan todos los músicos y subimos con los instrumentos. Los pibes tienen están con ganas de tocar, se notan sus gestos de querer que el tiempo pase rápido. Decidimos con Tecla, mítico seguidor de la banda, dejarlos un rato solos. La próxima vez que nos veamos ya estarán en el escenario.
Apenas pasadas las 20:30 volvemos a ingresar. Desde la entrada escuchamos una banda tocar pero reconocemos que no es ninguna canción de la banda chivilcoyana: suena un rock más crudo, con guitarras al frente y una voz aguda que le queda bien. Es Solene, banda platense que abrió la noche. Luego de cinco temas y los aplausos de los presentes, agradecen y bajan. Minutos nomás y aparece Oesterheld.
Una campera de la Selección Argentina, una remera con la cara de Juan Román Riquelme, otra con la de Evo Morales, presidente de Bolivia, que reza “Evo – Lution”. Si hay algo que define a Oesterheld es su identificación con las pasiones más profundas que tienen, y la pureza de mostrarse sin tapujos ni caretas al público. Esto somos, esto pensamos. Y así sonamos. “Precisas particularidades de la época” comienza a sonar en el escenario y abajo se despliega la bandera que los acompaña en todos sus recitales. Suena fina, se notan las horas y horas de ensayo. La fuerte presencia del saxo le da una impronta fresca a la canción, que termina con una parte instrumental rápida y acertada por parte de todos. Los aplausos se hacen escuchar mientras el lugar se va llenando cada vez más. Antes del siguiente tema, se escucha “Oh, vamos Oesterheld”, el canto tradicional de los seguidores de la banda. Pronto llega “Yo soy vos”, tal vez uno de los temas más antiguos de la banda pero que siempre debe estar presente. Ronda un aire tranquilo de a poco va subiendo más y más, hasta finalizar con un solo de Maxi Cardiello, saxofonista, que hace clamar las palmas de la gente.
Ya está captada la atención de todos los que están en la sala, los pasajes de rock progresivo de “El jardín de Sara” hacen que todos escuchen y miren atentos. En el escenario hay virtuosidad y la concurrencia lo nota. Hay sonidos disparados desde los teclados que nos hacen recordar a los efectos de La Máquina de Hacer Pájaros, para luego culminar con un solo de guitarra a cargo de Juan Pablo Lavigna. Más aplausos y otra vez el cantito coreado de los seguidores. “Un aire de otoño” sigue y es especial para este viernes ventoso y friolento, que se calienta únicamente con la música en los corazones. Julián Muchiut y Diego Strata, en batería y guitarra, marcan el ritmo que comienza lento y se consuma con melodías arraigadas en Latinoamérica. Ya son treinta los minutos de show, y el final se acerca.
Llega “Oesterheld”, el tema que le da nombre a la banda y que tiene un peso por sí mismo. No es cualquier nombre. La consistencia del nombre Oesterheld tiene un compromiso especial, y miles de otras significancias que plantan bandera en una época que es necesario hacerlo, así como lo fue de vital importancia en la época en que a Germán Oesterheld lo hicieron inmortal. El lugar ya está lleno, y todos están atentos a la música, a las palabras disparadas desde el micrófono, ese arma que tienen los poetas.

El show concluye entre los tórridos y encendidos aplausos de la gente, y el agradecimiento de la banda. Un recital corto pero concreto, preciso, que pegó donde había que pegar con una lista de temas electa a medida. La bandera se agita con la pasión de siempre y el canto de los fieles seguidores se hace escuchar junto con la excelente aprobación de quienes escucharon a la banda por primera vez. “Me encantó, loco” diría después Pepo San Martín, cantante de Científicos del Palo que subió instantes después para continuar la línea de hacer arte diciendo cosas importantes. 








Primer maqueta

Una de las mejores noticias nos llegó esta semana, es que Oesterheld ya comenzó con las grabaciones de su próximo trabajo discografico...
Las primer maqueta fue grabada en el estudio CEARTEC de Buenos Aires...
Muy pronto mas novedades, aqui algunas imágenes:









Tema inédito: "La luna y el sol"

A traves de su página de FB, Oesterheld presentó un tema inédito llamado "La luna y el sol"
Para escucharlo a continuación dejamos el link:




 "La luna y el sol"

La luna y sus verdades las marcas que se expanden El sol en su tristeza su muerte solo espera Los gritos de los vientos se pierden en el tiempo Estaba enamorada soñaba con su encuentro Y el soñaba con poder soñar y desaparecer Eran tan diferentes amar con desesperacion La noche era mas triste el dia indescriptible los besos no alcanzaban los dias no entendian Pero un dia el sol no resistio y la luna tampoco soporto se encontraron en un supuesto azul infinito, la nada y el amor